miércoles, 29 de febrero de 2012

RESEÑA Hanabi


Sois un grupo de maestros pirotécnicos a punto de comenzar un espectáculo de fuegos artificiales. ¿Seréis capaces de asombrar al público con una impresionante consecución de luz y color o completareis un espectáculo de lo más convencional? La comunicación entre vosotros y una buena consecución de efectos os dará la clave para ofrecer al público un espectáculo inolvidable…

Hanabi es un un juego de Antoine Bauza, un diseñador de lo mas versátil que a mi personalmente me gusta mucho, y que ha hecho joyitas como Ghost Stories o 7wonders. En este caso se atreve con un juego pequeño de cartas, a medio camino entre juego familiar y party game, con una mecánica bastante peculiar. Está traducido y publicado en España por Asmodee, aunque el juego es completamente independiente del idioma.

Nº Jugadores: 2-5
Tiempo: 30 min 
Idioma: Español. Independiente del idioma.


Hanabi nos pone en la piel de varios especialistas pirotécnicos que tienen que ofrecer un espectáculo de fuegos artificiales inolvidable. ¿Cómo se consigue eso? Pues enlazando escaleras de cartas de hasta 5 palos diferentes. El tema está bastante pegado, es decir, le han puesto la temática de fuegos artificiales, pero podrían haber puesto cualquier otra cosa. El juego no deja de ser un cinquillo cooperativo en el que hay que completar las 5 escaleras de 5 palos diferentes. Y entonces pensareis, ¿Dónde está la gracia? Pues la gracia está en que los jugadores cogen las cartas al revés, de manera que todos ven las cartas de sus compañeros menos las suyas.  Los jugadores deben ir dando pistas acerca de las cartas a sus compañeros para que estos las vayan jugando correctamente. El número de pistas que puedes dar está limitado y los errores que puedes cometer también, así que es importante gestionar las pistas, tener un poco de ojo con las cartas que juegas y especialmente, ser capaz de deducir si te están dando una pista para que juegues una carta o para que la descartes.

Ante la aparente sencillez de las reglas, el juego es muy divertido. Se puede jugar con cualquier persona, funcionando especialmente bien con novatos y os regalará grandes momentos de risas y confusión. Parece mentira que una idea tan absurda como coger las cartas al revés convierta un cinquillo de toda la vida en un juego tan divertido.

MECÁNICA
Hanabi es un juego cooperativo en el que todos los jugadores intentan completar 5 escaleras de 5 palos diferentes en sentido ascendente, del uno al cinco. Los jugadores roban las cartas y las ponen en su mano de manera que sean visibles para el resto de jugadores menos para si mismos. Durante el turno, un jugador puede:

  • Dar una pista: Dar información a otro jugador acerca de las cartas de su mano. Puede comunicarle cuantas cartas de un número concreto tiene en su mano o cuantas cartas de un color concreto tiene en su mano. Cada vez que se da una pista, se pierde una de las 8 fichas de pista disponibles para todos. Si se acaban estas fichas no se pueden dar mas pistas.
  • Jugar una carta: Bajas una carta de tu mano a la mesa. Si es una carta consecutiva a las que ya hay en juego, se coloca en la mesa en el palo correspondiente. Sino encaja con ninguno de los palos que hay en la mesa, se descarta la carta y se pierde una de las 3 fichas rojas de error. Si se pierden las 3 fichas de error, se acaba la partida en ese mismo instante.
  • Descartar una carta: Se pone una carta de tu mano en el mazo de descartes. Gracias a esta maniobra, se puede recuperar una de las fichas de pista. Descartar es fundamental para recuperar fichas de pista y poder ayudar a tus compañeros a completar las escaleras. Pero es importante no descartar una carta valiosa!!.

Cuando se agota el mazo, se acaba la partida y los puntos finales son la suma de la carta mas alta de cada palo, siendo 25 puntos la nota perfecta aunque imposible de alcanzar. El juego es difícil, y yo no he conseguido pasar de 20 puntos durante las partidas que he jugado.

Hanabi es un juego de reglas sencillas, que se explican en 5 minutos, pero que ofrece momentos de diversión impagables. A pesar de ser un simple cinquillo modificado, no poder ver las cartas que tienes que jugar le da un componente de diversión al juego que lo convierte en una experiencia única. Parece mentira que una idea tan sencilla pueda aportar al juego tantos buenos momentos.
Eso si, el tema está pegadísimo. Es un juego que te podrías fabricar con una baraja de naipes de toda la vida, y en ningún momento durante la partida se te pasa por la cabeza que estás recreando juegos artificiales.

COMPONENTES
El juego viene presentado en una caja metálica de las típicas de Asmodee (como la del Ritmo&Bola) con el precio estándar de estos juegos, unos 9 €. Eso ya es un punto a su favor porque el juego realmente merece la pena siendo tan barato.

Dentro de la caja vienen 50 cartas, que representan 5 palos con números del 1 al 5. Las cartas tienen forma cuadrada, como la caja que las contiene. Las cartas son de muy buena calidad, gruesas y resistentes, aunque la forma cuadrada siempre es un problema porque no las podrás enfundar. En cuanto a los diseños de las cartas, pues son bastante feos desde mi punto de vista. Son 4 rayas de colores simulando los fuegos artificiales y luego el número de la carta en las esquinas. Bien podrían haber puesto los números más grandes porque si juegas con 5 personas en una mesa un poco amplia cuesta diferenciar los números si estás un poco lejos.

También vienen 8 fichas de pista azules y 3 fichas de error rojas, todas ellas de plástico tipo parchís. No son ninguna maravilla pero es que tampoco es necesario ya que cumplen perfectamente con su cometido.

Cualquiera que haya visto un juego de Asmodee caja metálica ya sabe a lo que se está enfrentando en cuanto a componentes. Además, incluye 4 cartas como las del juego en las que están escritas las reglas. Esto es una crítica absurda que me saco de la manga, pero me da bastante rabia eso de que pongan las reglas del juego en cartas, porque se desordenan y hay que estar continuamente buscando los números para leerlas en orden. Personalmente prefiero un librito cutre, pero con sus paginas grapadas. Si, ya se que esta queja es de ser muy quisquilloso, pero siempre lo pienso y tenia que decirlo.

Que tiene de malo

Hanabi es un juego bastante sencillo, y basa su diversión en la interacción entre jugadores, pudiendo considerarse casi un party game. Pocas pegas se le pueden achacar porque funciona a la perfección con la gente adecuada, pero si te gustan los juegos duros, este te puede parecer una simpleza.

En cuanto al tema, no se si hacía falta porque en ningún momento de la partida realmente estas pensando que estás haciendo fuegos artificiales. El juego recuerda mucho a un cinquillo, así que ponerle un tema es mas un reclamo comercial porque tras jugar un minuto de partida te das cuenta de que no sirve para nada. Por tanto, el tema está muy pegado.

Otra pega es el diseño de las cartas, que son cuadradas lo que hace que sean imposibles de enfundar. Los dibujos son simples y feos, y los números son muy pequeños. Una carta sin dibujos, pero con los números en grande hubiese sido mucho más funcional.

Crónicas
He probado este juego con gente de diferentes perfiles, y siempre ha funcionado. Desde con mis padres, que se lo pasaron de cine y siempre me lo piden, hasta con mi grupo de juego, como apertura o cierre de una sesión lúdica.
También lo he probado con todo número de jugadores, y funciona tanto con 2 como con 5 personas, así que nunca tendrás problema para sacarlo a mesa. Eso es toda una ventaja, teniendo en cuenta su bajo precio.
La última partida que hemos jugado fue esta misma semana, en el Queimada. Éramos 3 jugadores y acabamos con 16 tristes puntos. Lo cierto es que el juego mejora si conoces a tus compañeros, y si te dan pistas para que descartes o para que juegues, así que existe un importante factor psicológico fundamental para puntuar alto.

CONCLUSIÓN
Hanabi es un sencillo juego de cartas con una vuelta de tuerca que lo convierte en una genialidad. Simplemente evitando que los jugadores vean su mano de cartas, este juego transforma un simple cinquillo una experiencia divertidísima para compartir con familia y amigos novatos, o para sacar al final de una buena sesión de juegos quema-cerebros. Hanabi es bueno, es divertido y es barato. Una compra obligada!.

Lo mejor
-        Mecánica genial, que transforma un cinquillo en un party game.
-        Tamaño ideal para llevar a cualquier lado.
-        Grosor de las cartas, resistentes y satinadas.
-        Funciona tanto con 2 como con 5 jugadores.
-        Es barato, tan solo 9 €.

Lo peor
-        Diseño de las cartas, dibujos sosos y números pequeños.
-        Cartas cuadradas, no se pueden enfundar.
-    Tema pegado, da igual fuegos artificiales que fabricación de embutidos. 

Veredicto IMPRESCINDIBLE